EL CONSUMO DE PLANTAS EN EL CARIBE COLOMBIANO DURANTE EL FORMATIVO TEMPRANO (7000-3000 A.P.). UNA EVALUACIÓN ARQUEOBOTÁNICA DE LA SUBSISTENCIA A PARTIR DE ALMIDONES.

Martha Beatriz Mejía
Estudiante de Arqueología
Universidad Externado de Colombia


Resumen del proyecto de investigación

“Las investigaciones arqueológicas en la costa caribe para el período Formativo Temprano (7000-3000 A.P.), se han concentrado en el entendimiento de las prácticas de subsistencia, especialmente en la transición de la caza a la recolección y procesamiento de plantas, tema que ocupa un lugar destacado en la literatura de la región (Alicia y Gerardo Reichel- Dolmatoff 1965, 1985, Archila 1993, Betancourt 2003, Reichel 1997, Langebaek 1992, Langebaek y Dever 2000, Legros 1990, Valdés 1988 y Oyuela y Bonzani 2005).

Sin embargo, la preservación  de recursos vegetales sigue siendo escasa y fragmentada debido no sólo a factores naturales (contracción de suelos, cambios de temperatura, pH, excesiva humedad, entre otros), sino que la poca información obtenida hasta el momento por materiales carbonizados (semillas, maderas, tuzas)  hace muy compleja la identificación en el registro arqueológico de especies de flora tropical, entre ellos los cultivos. A medida que se utilicen más técnicas para minimizar el sesgo de los datos botánicos será posible aproximarse a otras áreas de estudio. De allí que  los almidones se constituyan como una herramienta útil para la comprensión de la problemática de subsistencia, ya que pueden ser recuperados directamente de los poros e intersicios de artefactos líticos (metates, manos de moler, yunques)  aportando información de la interacción del ser humano con su medio ambiente y en particular de los restos de actividades económicas.

Este proyecto se desarrolla con la finalidad de comprender algunos de los procesos culturales – consumo de plantas- alrededor de los grupos humanos asentados aproximadamente hace 5000 a.C a lo largo de la llanura del Caribe, cuyas manifestaciones culturales se determinaron en una serie de formaciones antrópicas como los concheros y sitios de no concheros asociados al aprovechamiento de recursos de áreas como los manglares, estuarios, sabanas y bosques (Reichel 1965,1985, 1997, Sauer 1952: 40-42). Tan sólo para el departamento de Bolívar, se reporta situaciones ecológicas y formaciones antrópicas diferenciadas del modo de vida cazador, recolector e incipientes horticultores, cuya comparación de artefactos líticos en este estudio, para los sitios de Puerto Hormiga (Arjona), Monsú (Turbaná) y San Jacinto (San Juan de Nepomuceno), permiten ver la existencia de un elemento que es común en ellos: herramientas para golpear, triturar y procesar plantas. Plantas que hoy en día siguen siendo de gran importancia económica alimentos como la batata (Ipomea batatas), la yuca (Manihot), el maíz (Zea Mays), entre otros y que hace aproximadamente 5000 a.C constituían parte importante de la dieta de nuestros antecesores.”