Entrevistas con Científicos Galardonados  

IVÁN DARÍO VÉLEZ BERNAL

Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales-PECET
Universidad de Antioquia

Ganador del premio de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales 2003

¿Cuál es el estado de su (s) actual (es)  investigaciones?
¿Ha continuado la línea abordada en su trabajo premiado?

El Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales –PECET– de la Universidad de Antioquia se ha consolidado como un grupo de investigación multidisciplinario en el campo de las enfermedades tropicales y continúa trabajando en las líneas que le hicieron merecedor de los dos premios y la mención  Alejandro Ángel Escobar. Estas líneas son: Ecoepidemiología de enfermedades como Leishmaniasis, Malaria, Dengue, entre otras, y las líneas de Ensayos Clínicos y Biológicos para la búsqueda de nuevas medidas para curar y proteger a las personas en el desarrollo y evaluación de nuevos medicamentos y vacunas.

¿Cuáles han sido los grandes resultados?
Es difícil para el investigador evaluar los resultados de su trabajo pero considero que actualmente, con el trabajo del Grupo, tenemos un mayor conocimiento sobre las enfermedades tropicales en nuestro país, sobre los ciclos de transmisión, la distribución de  especies de parásitos y de los insectos que las transmiten, las concepciones, actitudes, creencia y prácticas populares sobre la enfermedad, la real incidencia en las diferentes regiones geográficas,  la respuesta inmune inducida por los parásitos y la respuesta al tratamiento. Todo lo anterior también es fruto de los programas de capacitación, educación continuada y educación primaria en salud, lo que nos ha permitido acercarnos a la enfermedad desde diferentes puntos de vista;  claro que todavía nos falta mucho, principalmente generar conciencia en los jóvenes profesionales del área de la salud.

El PECET cuenta con un grupo de investigadores jóvenes, con formación de posgrado, que mantiene relaciones científicas con investigadores de los centros más importantes del mundo y que transmiten a sus estudiantes los resultados de sus investigaciones, generando docencia con calidad.

¿Qué beneficios le proporciona o proporcionaría al país esa investigación?
El gran logro de las investigaciones que se desarrollan en el Pecet es que sus resultados se irradian a la comunidad, que contribuyen a la solución de las problemáticas de Salud Pública que generan las enfermedades tropicales, y en la proyección de la labor científica del país a nivel internacional. 

En cuanto a su proceso de estudio para ser científico ¿Cuáles fueron sus opciones para escoger su carrera universitaria, su universidad y su campo de investigación?
Cuando ingresé como estudiante de Medicina a la Universidad de Antioquia en la década del 70 encontré un ambiente propicio, así fuera minoritario, con profesores que estaban investigando y que me aceptaron en sus grupos como ayudante de investigación. Posteriormente participé en un semillero donde tuve la oportunidad de incursionar en el área de la medicina tropical, participando en trabajos de campo con comunidades indígenas y campesinas, que era lo que más me llamaba la atención.

Vinculado como docente encontré por parte de las directivas universitarias apoyo para continuar trabajando.

Como científico ¿cuál es su sugerencia para la enseñanza en ciencia en este país?
El efecto demostrativo de una comunidad de investigadores genera el ambiente apropiado no solo para la enseñanza de la ciencia sino para que muchas personas vean en la ciencia una muy buena opción para realizarse profesionalmente.

¿La poca producción de investigación se debe sólo a la falta de presupuesto?
No. También influye la falta de conciencia y de voluntad por parte de los diferentes sectores, no se le da a la ciencia la importancia que tiene, o tal vez no se han dado cuenta de ello. Aunque el poco presupuesto es un factor muy importante, también es cierto que el científico se enfrenta a muchos obstáculos a la hora de ejercer su actividad, las pocas facilidades para acceder a insumos y equipos de otros países, la imagen de Colombia genera temor a expertos internacionales que podrían viajar al país y hacer aportes muy significativos, entre otros factores que como estos afectan la productividad científica.

¿El manejo de una enfermedad como la Leishmaniosis es un problema de salud pública o político?
En el campo específico de la Leishmaniosis, se trata de un problema creciente de salud pública, una enfermedad re-emergente donde los parásitos y los insectos que la transmiten están ganando nuevos espacios, creando nuevos focos de transmisión. Además, por las condiciones de guerra que vive el país, el número de  personas en riesgo es mayor.

¿En qué medida las políticas estatales obstaculizan los procesos investigativos en ciencia?
En el año 2002 el entonces Ministerio de Salud, desconociendo los trabajos de los investigadores, dejó de considerar la Leishmaniosis como un problema de salud pública. Ese año se diagnosticaron 3500 casos, dos años más tarde el número de casos diagnosticados se aproximaba a los 13.000.  Sólo las Fuerzas Militares informaron 3100 casos el año pasado y en los cuatro primeros meses del 2005 ya superaron esa cifra.

La transmisión se está presentando no solo en áreas selváticas sino dentro de las casas en zonas rurales, y en algunas ciudades, donde ingresa el mosquito y transmite la enfermedad a toda la familia, principalmente a los niños.

La guerra empeora la situación, no sólo por la imposibilidad de los funcionarios para ingresar a zonas rurales a buscar y tratar pacientes sino porque se dificulta la labor de los investigadores y el acceso de los pacientes para recibir un adecuado diagnóstico y tratamiento.

Y ¿cuál es su vaticinio para los próximos 10 años en el campo de la investigación científica?
Soy optimista,  creo que si insistimos lograremos generar la conciencia necesaria para consolidar la investigación científica en Colombia. Estoy convencido de que los procesos actuales del país en el contexto global llevarán al Estado y a la industria a mirar a la ciencia con el compromiso y seriedad que se requiere, y a las universidades a continuar fortaleciendo sus procesos de certificación teniendo la investigación como pilar de su actividad.