Reseña

Raros. Historia cultural de la homosexualidad en Medellín, 1890-1980.

Mención Ciencias Sociales y Humanas - 2019

AUTOR: Guillermo Antonio Correa Montoya, Jefe del Departamento de Trabajo Social, Universidad de Antioquia, Medellín.


En los noventa años comprendidos entre el código penal de 1890 y el de 1980, las relaciones sexuales entre hombres estuvieron penalizadas en Colombia. Esta investigación se orientó en construir durante ese periodo y bajo el enfoque de la historia cultural, las formas como fueron representados los hombres que vivieron una práctica sexual disidente o desterrada del orden sexual regular en Medellín.

En el contexto de las leyes contra la obscenidad y el pudor, y de la institucionalización del silencio frente a las pasiones carnales, se fueron fabricando una serie de representaciones literarias, jurídicas, médicas, populares y periodísticas sobre unos individuos observados y nombrados como raros que realizaban una serie de prácticas sexuales incomprendidas, ilegibles y reprochables. De esta serie de representaciones se ocupa esta historia.

A lo largo de este periodo, la medicina y la moral católica se esforzaron en buscar una curación frente a lo que consideraron como vicio o pecado; la prensa produjo en sus narrativas las bases para la emergencia de una mirada fóbica y un tratamiento violento y disciplinante, mientras la mirada jurídica, vacilante y poco convencida, terminó atrapada en la presión religiosa inventando un personaje contraventor imposible de penalizar.

Por su parte, la literatura abrió un escenario de negaciones y silencios produciendo una serie de repertorios a partir de los cuales el personaje abyecto encontró imágenes positivas de referencia para inventar una imagen propia de sí en la figura del homosexual viril, clase media, al tiempo que reprodujo las imágenes de una homosexualidad despreciable, pobre y negada. A finales de la década del setenta, con la emergencia del movimiento de liberación homosexual y las influencias de movimientos internacionales, la homosexualidad deviene en asunto público y en elemento de reivindicación, mientras la policía y la prensa renuevan sus estrategias de disciplinamiento y regulación y en ese esfuerzo emerge un homosexual depurado y aceptable.

Este trabajo se ocupó de identificar, a partir de la revisión de relatos literarios, crónicas judiciales, prensa, artículos de medicina, historias personales, entrevistas, fotografías, archivos privados y registros de inspecciones de policía, las formas como fueron representadas las prácticas sexuales, los contactos eróticos y los placeres corporales que contrariaban el marco normativo del sexo, el protocolo de las aproximaciones carnales y el decoro de las formas de placer en Medellín entre 1890 y 1980.

Al mismo tiempo, se preguntó por la experiencia personal de quienes vivieron el efecto de dichas representaciones, de aquellos que sortearon una serie de obstáculos legales, populares y morales para realizar sus placeres corporales, de quienes sucumbieron a la presión social normativa y se resguardaron en matrimonios autoimpuestos, de aquellos que vivieron la experiencia de la noche en un juego de anonimatos y de otros tantos que contrariaron los protocolos corporales, ofendieron la moral social y desafiaron los poderes disciplinantes. Por esta razón, no es solo una historia de sexualidades disidentes; es, a su vez, una historia de sexualidades desterradas, opacas, silenciadas o estratégicamente mimetizadas.

La rareza, inscrita en el ojo del observador que se conmociona o se ofende en la ilegibilidad de esos otros cuerpos que, aun compartiendo los mismos lugares de los individuos no interrogados, al mirarlos no parecen encajar en aquello instituido que ha sido nombrado como sociedad, es la historia de las múltiples imágenes producidas con las cuales se intentó hacer coincidir o nombrar al personaje ilegible. Indesflorados, maricones, locas, falsas mujeres, filipos, sátiros, cacorros, dañados, voltiados, invertidos, anormales, locos, enfermos, antinaturales, desviados, homosexuales, pederastas, sodomitas, amanerados, aberrados, tercer sexo, degenerados, afeminados, mariposos, corrompidos, antisociales, lacra social, depravados, extravagantes, artificiales, extraviados, especímenes raros, entre otros, articulan la serie de sustantivos y adjetivos con los cuales los homosexuales fueron representados e imaginados.

En todos ellos se advierte una imperiosa necesidad de definición sobre la rareza con la cual se presumen sus prácticas, sus corporalidades, gestos y presencia pública. Raros es la imagen genérica de ese tipo de individuo extraño y ambivalente que articula la historia de múltiples personajes que fueron emergiendo en las fuentes de archivo y en las palabras de algunos testigos.

Este trabajo es una propuesta de lectura cultural de las formas como una serie de prácticas e individuos fueron imaginados y representados en una sociedad perturbada y desdoblada por el sexo y, al mismo tiempo, es una narrativa subjetiva que se anuda desde la experiencia de esos individuos percibidos como ilegibles o raros que vivieron los efectos o consecuencias de dichas representaciones