Discurso

Influencia de la corriente en Chorro del Chocó sobre la Hidroclimatología de Colombia.

Ganador Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible - 2019

Palabras de Germán Poveda Jaramillo, Representante del grupo de investigadores en la ceremonia entrega de galardones, Bogotá, D.C., 16 de Octubre de 2019.

Buenas Noches
Señores Miembros de la Junta Directiva de la FAAE
Doctora Verónica Hernández, Directora Ejecutiva de la FAAE
Personalidades….
Queridos familiares y amigos; Señoras y Señores

Es para nosotros un gran honor recibir el premio de Ciencias en la categoría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, por nuestra investigación sobre el Chorro del Chocó y su influencia sobre el clima y la hidrología de la Costa Pacífica colombiana. En lo personal, me siento profundamente agradecido con la FAAE, al honrarnos por cuarta vez con el premio de Ciencias, además de tres Menciones de Honor durante las últimas dos décadas.  

También queremos felicitar y agradecer a la FAAE, que por 64 años ha cumplido fielmente con el legado de Don Alejandro, apoyando y fomentando la investigación científica, la solidaridad, dos de las expresiones cumbres del ser humano. La labor de la Fundación es aún más significativa en una sociedad que ha naturalizado la violencia, el odio y el insulto, y que idolatra la vanalidad, la superficialidad y el ruido. Nuestros agradecimientos también van para nuestras familias y seres queridos, por su apoyo incondicional y permanente a nuestro trabajo.  

También es de rigor agradecer a Colciencias por haber financiado el proyecto, y a nuestras instituciones por la cofinanciación del mismo y por el apoyo científico y administrativo: la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, la Fuerza Aérea Colombiana, la División Marítima de la Armada Nacional y el Instituto para la Investigación del Desierto de Nevada, Estados Unidos. Un claro ejemplo de que “la unión sí hizo la fuerza”, para llevar a cabo una espléndida aventura científica internacional e interinstitucional, y necesariamente transdisciplinaria como lo demandan los retos de las actuales crisis climática y ambiental. En dicha cooperación interinsitucional, que considero pionera en Colombia, preveo un fantástico potencial para avanzar en las investigaciones científicas que merece la Colombia del post-Acuerdo de Paz, si los señores de la guerra dejan de torpedearlo y lo deja fructificar.  

También quiero agradecer y felicitar a mis compañeros de investigación, Luis Leonardo Moreno de la DIMAR y John Freddy Mejía del IID de Nevada, por sus valiosos aportes y su contribución al éxito del proyecto. Pero permítanme hacer un reconocimiento especial. Le solicité a la Dra. Verónica Hernández, Directora Ejecutiva de la FAAE, su venia para pasar a recibir el premio con mis pupilas porque considero de rigor hacerles un merecido homenaje. Debo felicitarlas y agradecerles porque sin su trabajo denodado este premio no habría sido posible. Ustedes, Johanna, Manuela, Sara, María Camila y Diana Carolina (Capitán de la FAC) nos han brindado una prueba más de todas las virtudes de las mujeres para la investigación científica, y además que son capaces de alcanzar los mayores logros intelectuales con su inteligencia, persistencia, valor, dedicación, recursividad, coraje, capacidad de tomar decisiones y trabajo en equipo. Margaret Mead, una de las mayores autoridades del mundo en Antropología Cultural, decía que “a la larga, es la compleja interacción de las diferentes capacidades, femeninas y masculinas, lo que protege a la humanidad de los seres humanos”. Pienso que con el equipo que conformamos pudimos constatar la validez de ese pensamiento, a la escala que nos corresponde. Por eso necesitamos muchas más mujeres trabajando por el bien de la ciencia de Colombia y del mundo.  

Para finalizar, quiero hacer un llamado urgente en defensa del Chorro del Chocó, ese fantástico mecanismo que nutre nuestras lluvias. Una de las razones de la existencia del Chorro del Chocó es la presencia del bosque tropical lluvioso sobre la vertiente Pacífica Colombiana. Hay un mecanismo físico conocido como “bombeo biótico de humedad atmosférica” que ejercen los bosques para atraer los vientos desde el océano hacia el interior de los continentes. Por lo tanto, la deforestación que está ocurriendo en esa región podría ocasionar el colapso del Chorro del Chocó, y causar una sequía generalizada y permanente de una gran parte de Colombia. Esa es otra de las razones por las cuales es necesario detener ya la deforestación de Colombia. Es urgente que hagamos ese otro acuerdo de paz: con nuestra naturaleza.  
 
Muchas gracias.  
GERMÁN POVEDA JARAMILLO  
Museo Nacional, Bogotá, 16 de octubre de 2019